De nuevo Sushi en mi vida
Pues sí, anoche quedé con Michael y me llevó al SFMOMA (museo de arte contemporáneo de SF). Los jueves lo cierran a las 21h, y él tiene el pase anual, así que ¡por fin he encontrado un hombre heterosexual que le gusta el arte!... aunque sea un arte un poco raro (todo hay que decirlo); pues lo que a él le gusta es lo abstracto y como ya sabeis, yo soy más surrealista, que aunque a algunos les pueda parecer lo mismo, ni parecido. Abstracto es aquello que pensamos que lo puede hacer hasta un crío de 2 años y surrealista es aquello que no tiene mucho sentido pero que aún así te apetece disfrutar de ello. Lástima que no me dejaron hacer ninguna foto, sino os podría mostrar la diferencia.Al salir del museo fue cuando decidimos ir a comer Sushi, ha sido un poco difícil para mí, después de la intoxicación que cogí hace un año cogí Bea e Iván, pero después de un año sin apenas haberlo probado, Michael decidió (con mi autorización, por supuesto), que ayer sería mi última noche. Me dijo que no estaba muy lejos y me hizo patear durante más de media hora para llevarme a este microrestaurante donde tuvimos que esperar otra media hora de cola por falta de sitio (obvio). Pero valió la pena, porque al final, no estuvo tan mal y además probé unos guisantes japoneses (no recuerdo el nombre) que me encantaron y unos mejillones con mango y Sea-bass (que tampoco recuerdo lo que es, creo que es lenguado o rape, pero no estoy muy segura) que también estaba delicioso.

Luego acabamos la noche en un bar con vistas a Market st, él con un vinito tinto y yo con un cortado frío pero rico.
Por cierto, hago un paréntesis para contaros dos buenas noticias que he descubierto sobre mi barrio:
1. Tienen un Starbucks y un Blockbuster justo en la esquina
2. Tengo vino español (el mismo de siempre, Marqués de Cáceres) en el supermercado de enfrente.
¡Oh Dios! Esto es gloria...
Ahora que tengo tanto tiempo, especialmente durante este mes, que me dedico a cocinar como en mis viejos tiempos, y a cuidarme un poco. Ay, si mi madre me viera por un agujero...
Yesterday night I went for my first time to the SFMOMA. Michael renewed his anual membership and invited me to go. It was really nice (specially going at night time) even he thinks they have had better exhibitions. But it wasn't so bad. I could see what kind of art he likes (which it's probably the opposite than mine) and a very interesting exhibition about the big Earthquake suffered in SF in 1906. After, we decided to go to eat some sushi. I was kind of scared because one year ago I suffered a big intoxication but I decided to finish with this trauma and go. I'm happy now, because I was able to eat it again and I was able also to try some other things that I really liked it.
By the way, I am excited about knowing that in my neighborhood we have:
1. A Starbucks and a Blockbuster around the corner
2. And a no that bad Spanish wine in the Supermarket in front of my home
Now, I am ready to live here. And I have so much spare time, that I dedicate it to cook.
If my mother could look at me...

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