Friday, December 01, 2006

Una noche de ópera

Pues como una niña con su juguete nuevo andaba yo cuando compré entradas para ir a la Ópera. Supongo que influenciada por una de las películas más románticas de todos los tiempos, me sentía como Julia Roberts interpretando a Vivian Ward enfundada en su super mega vestido rojo con guantes blancos hasta el codo, cogiendo un jet privado con un tremendísimo y atractivo Richard Gere para ir a ver La Traviata en ese mismo lugar. Aunque en vez de Richard Gere, mis acompañantes fueron Isabela y su marido Marcelo, en vez de jet privado, cogimos un coche familiar y en vez de un palco en primera fila, nos tocó estar en los balcones del ultimísimo piso y a una distancia que apenas podía leer los subtítulos sentada en una silla que no me permitía ni cruzar las piernas... ¡pero qué narices! Estaba en la ópera y ¡por sólo $25!
La obra: "El barbero de Sevilla" de Rossini (en el enlace podeis ver una pieza de la obra y haceros una idea de lo que es).
El ambiente: toda una experiencia por vivir. Por cierto, curioso la manera en la que la gente corre por los pasillos para sentarse a tiempo en sus butacas, y es que, llamadme inculta, pero no tenía ni idea de que cerraban las puertas una vez empezaba la función. Marcelo fue a aparcar el coche y se quedó fuera durante el primer acto (¡1 hora y 35 minutos!).
Nosotras llegamos por los pelos.
La puesta en escena: espectacular... aunque tengo que decir que no me enteré mucho de la historia y de que en algunos momentos la relajación es tal que mi cabeza no econtraba apoyo suficiente para mantenerse derecha.
Sin embargo, creo que repetiré...

I was like a child with a new toy when I got tickets to go to the Opera. Influenced by one of the most romantic movies ever, I felt like Julia Roberts playing Vivian Ward with that long red dress and white gloves, taking a private jet with one of the most atractive man in Earth to go to see The Traviata in the same place I was. Although instead of Richard Gere, my companion were Isabela and her husband Marcelo, instead of a private jet, was a vagon car and instead box seats, we were at the very end balcony side where I almost couldn't read the subtitles sitted in a place where I couldn't move my legs... but who cares? I was in the Opera for just $25!!
Thay play was The barber of Seville of Rossini (in the link you can watch a piece and have an idea) and the ambience: a total experience for living.
It was funny how people ran through the corridors trying to find their seats... I had no idea that they closed the doors once the play starts. Marcelo went to park the car and got out for the whole first act (1 hour and 35 minutes!).
The decoration was spectacular... I think I'll repeat the experience.

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1 Comments:

At 11:35 PM, Anonymous Anonymous said...

ja, ja , ja, sheila, si que me has hecho reir con tu historia. Que suerte que no fueron los tres quienes se quedaron afuera por llegar tarde

 

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